AOVE Picual Masolea

Mito Desmontado: ¿El color verde intenso garantiza realmente la calidad del aceite?

Seguro que te ha pasado: ves un aceite de oliva virgen extra (AOVE) con un color verde brillante, casi esmeralda, y automáticamente piensas: "Este es el bueno" . En el imaginario colectivo, hemos asociado el color verde con la frescura, la pureza y la calidad superior.

Pero, ¿qué dice la ciencia (y la cata oficial) al respecto?

En Masolea nos encanta la transparencia, así que vamos a desmitificar uno de los mayores prejuicios del mundo del oro líquido.


El color: una cuestión de química, no de categoría

El color del aceite de oliva depende principalmente de la variedad de la aceituna y de su momento de recolección , no necesariamente de su calidad técnica o nutricional.

  • Clorofila: Las aceitunas recolectadas temprano (cosecha temprana) tienen más clorofila, lo que da esos tonos verdes vibrantes.
  • Carotenos: A medida que la aceituna madura, la clorofila disminuye y aumentan los carotenos y xantofilas, lo que torna el aceite hacia un color amarillo dorado.

Un aceite dorado puede ser un virgen extra excepcional, con un frutado maduro delicioso, mientras que un aceite verde "fosforito" podría ser simplemente el resultado de una variedad específica o, en el peor de los casos, de una manipulación artificial.

¿Sabías que los catadores profesionales usan vasos azules?

Este es el dato definitivo para desmontar el mito. En las catas oficiales de la COI (Consejo Oleícola Internacional) , se utilizan copas de cristal de color azul oscuro .

¿Por qué? Precisamente para que el catador no se deje influenciar por el color. El objetivo es que el experto juzgue el aceite exclusivamente por su aroma (olfato) y su sabor (gusto). Si el color fuera un indicador de calidad, ¡las copas serán transparentes!

Lo que de verdad importa: El equilibrio

Si quieres saber si estás ante un AOVE de alta gama como los que seleccionamos en Masolea, no mires tanto el color y fíjate en estas tres notas de cata:

  1. Frutado: Que huela a fruta fresca, hierba recién cortada, tomatera o almendra.
  2. Picante: Un ligero cosquilleo en la garganta, señal inequívoca de la presencia de polifenoles (antioxidantes naturales).
  3. Amargo: Un amargor agradable que indica que la aceituna estaba sana y en su punto óptimo.

El peligro de "obsesionarse" con el verde

A veces, la industria intenta satisfacer esta demanda estética de forma artificial. Existen prácticas (afortunadamente detectables) donde se añaden hojas al molturar o se utilizan colorantes para forzar ese verde que el consumidor busca.

En Masolea , preferimos que nuestros aceites hablen a través de su origen y su análisis sensorial. Ya sea una hoja verde o un dorado brillante, lo que garantizamos es que el contenido de la botella es zumo de aceituna puro y honesto.


Conclusión

La próxima vez que elijas un aceite, no te dejes deslumbrar solo por la vista. El color es belleza, pero el aroma es la verdad. Disfruta de los matices dorados tanto como de los verdes; ambos tienen un lugar en la mesa y en una dieta saludable.

¿Te ha sorprendido descubrir que el color no lo es todo? Cuéntanos en los comentarios qué es lo primero en lo que te fijas al comprar tu AOVE.

 

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