Ajoblanco tradicional con uvas: la delicadeza de la almendra elevada por el AOVE Masolea Arbequina
Si crees que el secreto de un buen ajoblanco reside únicamente en elegir unas buenas almendras, esta receta va a cambiar tu forma de prepararlo para siempre. El AOVE Arbequina de Masolea no es un simple aderezo en esta sopa fría andaluza; es el hilo conductor que une todos los ingredientes, aportando una textura aterciopelada y un aroma frutado que eleva el plato a la categoría de alta cocina.
Al igual que en la repostería, el aceite de oliva que elijas para emulsionar una crema en crudo determina el éxito final. Hemos tomado una de las recetas más antiguas de nuestra gastronomía y la hemos afinado utilizando nuestra cosecha más delicada.
Por qué Arbequina y no Picual para el ajoblanco
El AOVE Picual es extraordinario, pero su intensidad, ese amargor y picor tan característicos, chocarían bruscamente con el sabor sutil y lechoso de la almendra. La Arbequina, en cambio, tiene un perfil frutado y dulce con notas de almendra tierna y manzana verde que encajan de manera orgánica con los ingredientes principales. No hay que luchar contra el aceite: trabaja a tu favor, creando una armonía perfecta en el paladar.
Ingredientes (para 4 personas)
- 200 g de almendras crudas peladas (variedad Marcona a ser posible)
- 100 g de miga de pan blanco o candeal (del día anterior)
- 1 o 2 dientes de ajo pequeños (sin el germen central)
- 150 ml de AOVE Arbequina Masolea
- 30 ml de vinagre de Jerez o de manzana
- 1 litro de agua muy fría
- Una pizca de sal fina
- Uvas blancas sin pepitas o dados de melón cantalupo para decorar
Elaboración paso a paso
- Pon a remojo la miga de pan con un poco del agua fría durante unos 10 minutos para que se ablande y sea más fácil de triturar.
- En el vaso de tu batidora o robot de cocina, añade las almendras, los ajos, la sal y la miga de pan escurrida. Tritura a máxima potencia añadiendo un chorrito del agua fría hasta obtener una pasta muy fina y sin grumos.
- El paso clave, la emulsión: Con la batidora en marcha a velocidad media, incorpora el AOVE Arbequina Masolea en un hilo fino y constante. Verás cómo la mezcla emulsiona, volviéndose de un blanco brillante y adquiriendo un cuerpo espectacular gracias al aceite.
- Añade el vinagre y el resto del agua fría poco a poco, batiendo suavemente hasta alcanzar el espesor que más te guste (el ajoblanco debe ser fluido, similar a un gazpacho).
- Prueba y rectifica de sal o vinagre si es necesario. Guárdalo en la nevera en un recipiente cerrado durante al menos 2 horas. Es crucial servirlo bien frío.
Consejo Masolea: Sírvelo en cuencos individuales, coloca unas uvas blancas cortadas por la mitad en el centro y remata con un hilo de AOVE Arbequina Masolea en crudo justo antes de llevarlo a la mesa. Esas gotas finales crearán un contraste visual precioso (pequeñas perlas doradas sobre el blanco) y llevarán el aroma a fruta fresca directamente a la nariz de tus invitados.
MASOLEA · Recetas · Sopas y Cremas Frías · Tiempo: 15 min (+ reposo) · Dificultad: baja