Risotto de boletus mantecado con AOVE Arbequina: el adiós definitivo a la mantequilla | MASOLEA

Risotto de boletus mantecado con AOVE Arbequina: el adiós definitivo a la mantequilla | MASOLEA

Si nuestro bizcocho te demostró que la mantequilla no es imprescindible en repostería, este risotto va a derribar otro gran mito de la cocina salada. La cremosidad clásica de un buen risotto italiano ("la mantecatura") no necesita lácteos pesados. El AOVE Arbequina de Masolea aporta una textura sedosa, brillante y mucho más ligera, convirtiendo un plato tradicionalmente pesado en una experiencia gastronómica delicada y saludable.

Por qué Arbequina y no Picual para mantecar un risotto

El risotto de boletus tiene un sabor profundo, terroso y rico en umami. Un aceite Picual, con su fuerte carácter herbáceo y picante, entraría en conflicto con los sutiles aromas del bosque de las setas. El AOVE Arbequina Masolea, gracias a su dulzor natural y sus matices de almendra, se funde con el almidón del arroz creando una emulsión perfecta que respeta el protagonismo del boletus, aportando una cremosidad inigualable.

Ingredientes (para 2 personas)

- 160 g de arroz para risotto (Carnaroli o Arborio)

- 200 g de boletus frescos (o 30 g de boletus deshidratados)

- 1/2 cebolla dulce muy picada

- 700 ml de caldo de verduras o de pollo caliente

- 50 ml de vino blanco seco

- 4 cucharadas de AOVE Masolea Arbequina (divididas)

- Queso parmesano rallado (opcional, al gusto)

- Sal y pimienta negra

Elaboración paso a paso

  1. Si usas boletus frescos, límpialos con un paño húmedo y córtalos en láminas. Si son deshidratados, remójalos en agua caliente 20 minutos (y usa esa misma agua colada para mezclarla con el caldo).
  2. En una cazuela ancha, calienta 2 cucharadas de AOVE Masolea Arbequina a fuego medio. Pocha la cebolla lentamente hasta que esté transparente.
  3. Sube un poco el fuego, añade los boletus y saltéalos un par de minutos. Incorpora el arroz y tuéstalo sin dejar de remover durante 2 minutos, hasta que los bordes del grano se vean nacarados.
  4. Vierte el vino blanco y remueve hasta que el alcohol se evapore por completo.
  5. Comienza a añadir el caldo caliente cazo a cazo. No añadas el siguiente cazo hasta que el arroz haya absorbido el anterior, removiendo constantemente con una cuchara de madera. Este proceso de remover es lo que libera el almidón y hace que quede cremoso. Tardará unos 15-18 minutos.

La Mantecatura (el paso crucial): Cuando el arroz esté al dente, retira la cazuela del fuego. En lugar de añadir el clásico trozo de mantequilla, vierte 2 cucharadas generosas de AOVE Masolea Arbequina en crudo (y el parmesano, si lo usas). Remueve enérgicamente creando movimientos envolventes. Verás cómo se forma una crema espesa, brillante y espectacular.

Consejo Masolea: Para darle un toque crujiente que contraste con la cremosidad del arroz, tuesta unas láminas de almendra en una sartén sin aceite y espárcelas por encima al emplatar. Estas almendras conectarán directamente con las notas de cata naturales de nuestra Arbequina.


MASOLEA · Recetas · Platos Principales · Tiempo: 35 min · Dificultad: media

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